Palabras de Aliento

El Corazón

El corazón es el órgano central de la vida física. A la vez el corazón es el asiento de la fuerza del alma, inteligencia y facultades espirituales y de los sentimientos y pasiones.

Todo comienza y termina en el corazón, la vida misma se centra en él, a tal punto que podríamos decir “mientras el corazón este latiendo hay vida”

Por ejemplo, que sorprendente y emocionante a la vez, cuando una mujer se debe hacer su primera ecografía, ya que al escuchar los latidos del corazón se confirma que, si hay vida. Cada latido anuncia la llegada de un nuevo ser humano a nuestra tierra.

Entendiendo la importancia, de nuestro corazón tanto en lo físico como en lo espiritual es necesario ir a las escrituras las cuales sostienen lo siguiente:

San Mateo 15:1-19 “Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición. Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo :Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended: No lo que entra en la boca contamina al hombre; más lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra? Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. Respondiendo Pedro, le dijo: Explícanos esta parábola. Jesús dijo: ¿También vosotros sois aún sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina? Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias”.

En este relato de la escritura vemos a nuestro “señor Jesucristo”, respondiendo a las interrogativas religiosas y posteriormente nos entrega una gran enseñanza la cual nos dice: “San Mateo 15:11 No lo que entra en la boca contamina al hombre; más lo que sale de la boca, esto contamina al hombre”.

¿Qué significa esto? Que lo que hablamos eso es lo que hay en nuestro corazón y sin ir más allá esto es lo que contamina al hombre.
La verdad que tendría que ser muy fácil identificar el corazón ya que su estado lo podemos reconocer a través de las palabras de los dichos de nuestra boca.

Lucas 6:45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca”.

Podemos reconocer nuestro corazón por lo que sacamos de él, ya que del corazón pueden salir dos cosas.
1- Lo bueno
2- Lo malo

Y esto se refleja a través de nuestra forma de hablar.

Para cuidar nuestro corazón debemos comenzar por nuestras palabras, conversaciones y las cosas que hablamos, tener un corazón limpio es más sencillo de lo que pensamos y tenemos que comenzar por nuestras palabras.

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